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Se apaga la “energía” de Ray Chagoya. Un año de promesas rotas y ambición electoral
El Primer Informe de Ray Chagoya deja más dudas que certezas, con una administración que queda a deber en lo básico, la exigencia ciudadana es clara al pedir menos discursos y más resultados.
Bajo el lema irónico de “Hechos, no palabras”, el presidente municipal Ray Chagoya rindió su Primer Informe de Gobierno en la Plaza de la Danza, en un evento marcado más por el folclor del viejo sistema político que por resultados tangibles.
Mientras el edil presumía logros en un “show mediático”, la realidad en las calles desmentía cada una de sus cifras, ya que la capital oaxaqueña enfrenta hoy una crisis de insalubridad, abandono de infraestructura y una violencia al alza.
A pesar de la narrativa oficial que intenta posicionar a Oaxaca como una ciudad “Segura, Ordenada y Limpia”, los ciudadanos han rebautizado la gestión como la “capital de las mentiras”.
El evento del informe fue descrito por asistentes y críticos como un espectáculo de “matraqueros y focas”, donde el recinto se llenó mediante el tradicional acarreo.
A cambio de un “champurrado y tortas “, cientos de personas fueron movilizadas para aplaudir un discurso que no conecta con el estado actual de las colonias y agencias.
El balance del primer año es de retroceso visible. La recolección de residuos se ha vuelto irregular, dejando puntos críticos de la ciudad saturados de desechos por días, lo que genera focos de infección y una imagen urbana deteriorada.
Denuncias ciudadanas apuntan a presuntos negocios turbios desde la Secretaría Vecinal como la causa principal de que la capital se haya convertido en un “chiquero”.
En el rubro de seguridad, la “energía” que presume el edil parece haberse apagado. Comerciantes y vecinos reportan un incremento en robos y asaltos, señalando que las estrategias anunciadas son inexistentes en la práctica.
A esto se suma el estado catastrófico de las vialidades con calles llenas de baches y obras inconclusas que han vuelto la movilidad un peligro constante.
La crítica no solo se centra en la falta de servicios, sino en la metamorfosis política de Ray Chagoya. Señalado por cambiar de partido —del Verde a Morena— en busca de sus aspiraciones para una diputación federal o senaduría, el edil ha perdido el ánimo de la ciudadanía.
“La ciudad se pudre mientras ellos celebran”, denunciaron organizaciones civiles que lamentan la falta de indicadores verificables y metas cumplidas.
El uso del discurso de “recibir un municipio en ruinas” como justificación constante también empieza a desgastarse, pues a un año de gestión, no se han presentado las pruebas legales que sustenten dichas acusaciones, quedando solo como una herramienta de distracción mediática.
El Primer Informe de Ray Chagoya deja más dudas que certezas, con una administración que queda a deber en lo básico, la exigencia ciudadana es clara al pedir menos discursos y más resultados.
