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Especialista cuestiona reforestación con cipreses en el Cerro del Fortín, “no es sólo sembrar árboles”
La bióloga Nancy Estela Norberto Hernández, profesora del Tecnológico del Valle de Oaxaca pidió a las autoridades elaborar proyectos ambientales y no actuar por impulso.
La plantación de cipreses realizada por el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Raymundo Chagoya Villanueva, en la Reserva Ecológica del Cerro del Fortín ha sido cuestionada y reprochada, por no contar con los conocimientos ambientales que requiere el área.
Ambientalistas y especialistas advirtieron que la introducción de especies que no forman parte de la vegetación característica de la zona podría generar consecuencias no previstas para un ecosistema que durante décadas ha enfrentado incendios, expansión urbana y pérdida gradual de cobertura vegetal.
La bióloga Nancy Estela Norberto Hernández, profesora del Tecnológico del Valle de Oaxaca, señaló que cualquier proyecto de restauración ambiental debe partir de estudios científicos y no únicamente de jornadas de siembra.

Explicó que antes de introducir nuevas especies es necesario realizar monitoreos de flora, fauna, calidad del suelo y condiciones climáticas, además de consultar la información técnica disponible en dependencias como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Nacional Forestal (Conafor), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y las autoridades ambientales estatales y municipales.
Señaló que sembrar árboles sin un diagnóstico previo puede traducirse en una intervención contraproducente, especialmente en una zona que colinda con áreas de valor ecológico y donde aún sobreviven especies nativas adaptadas a las condiciones del lugar.
La especialista subrayó que el Cerro del Fortín requiere una estrategia integral de restauración y no acciones aisladas que privilegien la cantidad de árboles plantados sobre su viabilidad ecológica.
Señaló que la revegetación implica recuperar comunidades completas de plantas, incluyendo árboles, arbustos y herbáceas propias de la región, para favorecer la conservación de aves, mamíferos, insectos y otras especies que todavía encuentran refugio en este pulmón natural de la capital.
En ese contexto, cuestionó que se promuevan intervenciones sin transparentar estudios técnicos o criterios de selección de especies, pues el riesgo es que, en el intento de recuperar un área ya afectada por la mancha urbana, se terminen generando nuevas presiones sobre un ecosistema que lucha por mantenerse en equilibrio.
Además, recordó que Oaxaca cuenta con una amplia diversidad de especies nativas mejor adaptadas a las condiciones ambientales del valle, por lo que especialistas consideran que las autoridades deberían priorizar este tipo de vegetación en lugar de incorporar especies ajenas al ecosistema local.
