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“Te voy a trabar aquí”, amenaza Policía Municipal de Juquila a ciudadano que documentaba altercado con vendedora ambulante
El municipio de Santa Catarina Juquila recibe anualmente del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (FORTAMUN) más de 18 millones de pesos.
Un elemento de la Policía Municipal de Santa Catarina Juquila —municipio gobernado por Marco Antonio García Palacios, del partido Morena— amenazó a un ciudadano que grababa el momento en que una vendedora ambulante, una adulta mayor, le suplicaba que le devolviera su bolsa.
”Dame mi bolsa”, le decía la vendedora al uniformado, mientras este volteó hacia el joven que grababa y le lanzó: “Te voy a trabar aquí, ¿eh?”. Ante la amenaza, el joven agredido le cuestionó por qué lo “trabaría”.
Ante estos hechos, que han provocado el enojo de la comunidad de Juquila —uno de los sitios religiosos más importantes de México—, la autoridad municipal emitió un comunicado en el que primero presumió que es un Pueblo Mágico, luego prácticamente le echó la culpa a la adulta mayor de lo sucedido y, finalmente, en el tercer párrafo, admitió que su elemento no actuó “conforme a los protocolos establecidos en su capacitación”.
El municipio de Santa Catarina Juquila recibe anualmente del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (FORTAMUN) más de 18 millones de pesos. Parte de este recurso va destinado al pago de nómina de policías municipales, adquisición de patrullas, equipamiento, uniformes, certificación y evaluaciones de control de confianza.
Cabe destacar que la administración de Marco Antonio García Palacios ha sido cuestionada en diversas ocasiones, la más reciente luego de que la dirigencia estatal del PRI en Oaxaca informó que recibió un oficio donde se señala que la población de Juquila solicitó la presencia del Ejército y la Guardia Nacional por presuntos vínculos entre servidores públicos y grupos del crimen organizado.“Te voy a trabar aquí’, le dice policía municipal de Juquila a ciudadano
Incluso se señaló que la salida de las marcas Barcel y Bimbo obedecía a un intento de cobro de piso. Sin embargo, la autoridad municipal argumentó que la retirada de estas empresas respondía a una estrategia para aminorar la generación de residuos sólidos en el municipio.
