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Va el Congreso de Oaxaca por tercera desaparición de poderes en la historia de Juchitán; Jara ordena que sea a la “brevedad”
Ante la crisis de gobernabilidad generada por la acusación federal contra el edil Miguel Sánchez Altamirano “Quetu”, el gobernador Salomón Jara Cruz instruyó a la Secretaría de Gobierno solicitar formalmente al Congreso de Oaxaca la desaparición de poderes en Juchitán de Zaragoza, lo que marcaría la tercera intervención de este tipo en la historia del municipio istmeño.
Ante la situación que atraviesa el municipio istmeño gobernado por Morena, el mandatario oaxaqueño, Salomón Jara Cruz, informó que instruyó a la Secretaría de Gobierno para solicitar formalmente al Congreso local la desaparición del Ayuntamiento de Juchitán de Zaragoza, con el propósito de dar paso al nombramiento de un encargado de la administración municipal por parte del Poder Ejecutivo estatal para conducir temporalmente los asuntos públicos.
Al afirmar que su responsabilidad como gobernador constitucional es actuar para preservar la gobernabilidad, garantizar la seguridad y dar certeza a las familias de Juchitán, el mandatario destacó que durante los próximos días se incrementará y reforzará la presencia territorial de las fuerzas de seguridad en coordinación con el gobierno federal, al confiar en que el Congreso del Estado procesará la solicitud a la brevedad posible para asegurar una transición ordenada y con certeza.
En el plano administrativo y operativo, el Ejecutivo estatal subrayó que la vida del municipio no puede detenerse ni la atención a la gente, por lo que los servicios públicos deben mantenerse, las tareas de seguridad fortalecerse y las obras y acciones de gobierno continuar en las colonias, agencias y comunidades.
Jurídicamente, la desaparición de poderes municipales constituye una medida de intervención extraordinaria que implica el cese de funciones del cuerpo edilicio —separar definitivamente a los concejales en funciones e interrumpir su mandato— para que, mediante la aprobación del Congreso, el Poder Ejecutivo nombre a un encargado o consejo municipal provisional que evite un vacío de poder y garantice la continuidad institucional, la prestación de servicios, la seguridad y la administración local.
Esta solicitud evoca dos precedentes históricos documentados en la historia política del municipio, al ser el primero el 3 de agosto de 1983, luego de que el Congreso de Oaxaca declaró la desaparición de poderes municipales en medio de un conflicto entre el gobierno estatal y el Ayuntamiento Popular de la COCEI encabezado por Leopoldo de Gyves de la Cruz.
En ese entonces se instaló un concejo municipal encabezado por César Augusto Carrasco; el segundo caso se dio el 10 de enero de 2002, cuando la Legislatura local dictó nuevamente la desaparición del ayuntamiento tras solicitar sus integrantes licencia por tiempo indefinido sin poder asumir sus cargos, lo que derivó en la integración de un Consejo de Administración Municipal.
Finalmente, es importante precisar que la figura jurídica de la desaparición de poderes no es lo mismo que la destitución o separación individual de un presidente municipal por una investigación penal —como ocurre en el caso de Miguel Sánchez Altamirano “Quetu”—, ya que se trata de figuras jurídicas distintas que requieren procedimientos completamente diferentes.
El gobierno federal acusa a Miguel “Quetu”, quien ganó bajo las siglas de Morena, de extorsión agravada y de mantener un vínculo directo con “Los Cromos”, un brazo armado del Cártel Jalisco Nueva Generación.
