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Rebeldía transportista y falta de vigilancia empantanan el reordenamiento vial en Oaxaca
La resistencia de transportistas a abandonar bases tradicionales y la falta de vigilancia policial empantanan el reordenamiento vial en la capital de Oaxaca, por lo que urge la Semovi la colaboración de la autoridad del Ayuntamiento capitalino.
El reordenamiento del transporte público en la capital de Oaxaca aún enfrenta obstáculos, ya que a pesar de las acciones implementadas por la Secretaría de Movilidad (Semovi), la resistencia de los operadores a dejar sus bases tradicionales, la falta de agentes de tránsito suficientes y la saturación crónica en zonas clave mantienen abierto el conflicto vial.
Yesenia Nolasco Ramírez, titular de la Semovi, reconoció que el mayor problema no es retirar a las unidades, sino evitar que regresen.
Aunque la dependencia reporta 93 operativos, tres mil 212 supervisiones, 125 aseguramientos por operar fuera de la ley y la reubicación de 414 sitios y bases —lo que ha permitido liberar el 80 por ciento de las calles intervenidas—, mantener el orden tras las intervenciones se ha vuelto insostenible.
La Policía Vial Estatal no alcanza, admitió la funcionaria al señalar que la vigilancia permanente es insuficiente, por lo que el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez debe involucrarse de manera directa en las tareas de control vial.
En la Central de Abasto se requiere atención prioritaria debido a la intensa presión que ejercen la concentración de transporte, comercio y usuarios sobre las vialidades.
Por su parte, en el Periférico, aunque las primeras etapas del reordenamiento arrojaron una mejora temporal en la circulación tras el desvío de unidades, la falta de supervisión constante amenaza con revertir los avances.
A este escenario se suma la actitud de diversos conductores que ignoran las indicaciones de los agentes de tránsito, lo que complica la aplicación cotidiana de las nuevas disposiciones a pesar de las mesas de diálogo y los acuerdos sostenidos con representantes de taxis desde el pasado mes de julio.
El futuro del esquema de movilidad depende ahora de una operación coordinada: que los transportistas respeten los nuevos circuitos, que exista presencia policial suficiente y que el municipio asuma la parte que le corresponde.
De lo contrario, advierte la Semovi, los esfuerzos realizados quedarán reducidos a operativos aislados mientras las calles de la capital vuelven a colapsar.
