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Rector de la UABJO guarda silencio ante agresión contra catedrático de Veterinaria; acusan complicidad con grupos de choque
La comunidad exige justicia y el cese de la impunidad que permite estas agresiones contra quienes defienden la ética académica.
El rector de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), Cristian Eder Carreño López hace mutis ante la agresión física sufrida por el médico Gustavo Diego Vásquez Pérez, catedrático de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia.
A pesar de la gravedad del incidente, el rector Cristian Eder Carreño ha optado por guardar silencio, una postura que la comunidad universitaria interpreta como una desatención ante la violencia que impera en la institución.
De acuerdo con testimonios de la comunidad estudiantil, el ataque ocurrió el pasado martes 24 de febrero fuera de las instalaciones universitarias.
La agresión habría sido una represalia directa contra el docente, quien se negó supuestamente a ser corrompido por un grupo de alumnos que buscaban aprobar semestres reprobados mediante presiones externas.
Ante la firmeza del profesor, los implicados habrían recurrido a presuntos grupos de choque vinculados a la universidad para perpetrar el ataque físico, sin que hasta el momento existan personas detenidas.
En contraste con la pasividad de la Rectoría, la Directora de la Facultad de Veterinaria y el Honorable Consejo Técnico emitieron un pronunciamiento de rechazo a cualquier forma de violencia.

Las autoridades de la facultad informaron que ya se notificó al representante legal de la universidad para brindar el acompañamiento jurídico necesario y exigieron que se realicen las investigaciones pertinentes para salvaguardar la integridad de su personal académico.
Mientras la facultad reafirma su compromiso con el respeto y la unidad, las críticas hacia Cristian Eder Carreño crecen.
Voces dentro de la universidad señalan que si al rector no le interesa resolver los conflictos internos de las escuelas, mucho menos lo hará en casos donde se ven involucrados los grupos de choque que suelen operar bajo el cobijo institucional.
La comunidad exige justicia y el cese de la impunidad que permite estas agresiones contra quienes defienden la ética académica.
