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Nepotismo y extorsión sacuden al Instituto Catastral de Oaxaca
Crece el escándalo en el ICEO, señalan a Gilberto Melo por corrupción y red de familiares en nómina
Una serie de denuncias ciudadanas y de trabajadores del Instituto Catastral del Estado de Oaxaca han puesto al descubierto una presunta red de corrupción, nepotismo y desvío de recursos encabezada por su Director General, Gilberto Melo Guzmán.
De acuerdo con los señaalamientos, en la dependencia opera un esquema de extorsión a contribuyentes basado en la pérdida deliberada de expedientes oficiales, la cual es aprovechada por Alejandro Daniel Melo Mondragón, primo del titular y operador de ventanilla, para solicitar dinero a cambio de agilizar o reponer los trámites.
Esta práctica, sumada al temor de que la información catastral sea comercializada para despojos de inmuebles, revive las sospechas sobre la continuidad de las redes que operaron durante la gestión de Jorge Armando Zárate Medina, quien actualmente enfrenta un proceso penal.
La crisis en el organismo se extiende al manejo financiero e infraestructura básica, pues mientras el personal labora en instalaciones desprovistas de energía eléctrica y servicios esenciales, se señala un presunto desvío millonario a través de obras de remodelación ficticias.
Además, empleados de la institución acusan que la nómina está saturada por familiares y allegados del director que cobran sin trabajar, entre los que figuran sus primos Alejandro Daniel Melo Mondragón, Cuauhtémoc Melo Tapia, Génesis Laredo Baños y Homero Laredo Morales; sus cuñados Paola Encarnación Grijalva Cervantes y Gibrán Robles Cruz; así como su pareja Karla Martínez Hernández.
Los trabajadores aseguran que cualquier inconformidad interna es reprimida mediante amenazas de despido, al tiempo que acusan al titular de utilizar la estructura institucional para financiar su precampaña política bajo la protección del Secretario General de Gobierno, José de Jesús Romero López.
Los señaalamientos de tráfico de influencias alcanzan también al Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, área encabezada por Karina Barón, donde Vania Melo Rubio se desempeña como Directora del Centro Estatal de Prevención.
Según las denuncias, Melo Rubio habría accedido al cargo por la influencia de su hermano Gilberto Melo y de su padre, Juan Mathías Melo Guzmán, coordinador regional para la Construcción de la Paz en la Costa.
La gestión de la funcionaria acumula severas críticas por la compra millonaria de uniformes para la Policía Estatal que han sido señalados por los propios elementos como de deficiente calidad y mala confección, sumado a recientes cuestionamientos en redes sociales por su trato displicente hacia la ciudadanía durante giras de trabajo.
