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Avicultores de Tehuacán contuvieron los robos en carreteras, pero enfrentan la venta irregular de huevo de EE. UU.
El presidente de la Asociación de Avicultores de Tehuacán, Jorge García, reportó un avance del 99 % en la seguridad carretera regional, pero advirtió sobre la comercialización de producto importado en descomposición y garantizó el abasto nacional.
El sector avícola de la región Tehuacán, Puebla logró contener uno de sus mayores problemas operativos al reducir en un 99 % los asaltos al transporte de insumos en carreteras, pero ahora enfrenta otro reto que es de salud pública ante la comercialización irregular de huevo proveniente de Estados Unidos sin cadena de frío.
Jorge García, presidente de la Asociación de Avicultores de Tehuacán expuso la situación durante una conferencia de prensa en la capital oaxaqueña, donde garantizó el abasto total del producto y detalló la realidad económica de la industria.
La transformación en la seguridad de las rutas de distribución representa un giro drástico respecto a 2018, año en que la industria regional acumuló 186 robos a camiones y ferrocarriles de granos, evento crítico que incluyó la pérdida de la vida de un repartidor.
La coordinación estratégica entre el sector privado, los gobiernos estatales de Puebla y Oaxaca, las policías viales y la Guardia Nacional permitió instalar rastreo satelital en las unidades y agilizar la respuesta policial. Gracias a estos protocolos, el índice delictivo se redujo a solo un conato de robo frustrado en fechas recientes.
Sin embargo, el avance en las carreteras se ve empañado por el ingreso de huevo estadounidense que se comercializa de forma irregular en puestos informales y comercios locales sin la refrigeración adecuada.
El empresario explicó que las normas en Estados Unidos obligan al lavado industrial del huevo antes de su empaque, lo que remueve la cutícula natural del cascarón que lo protege de bacterias externas y exige una cadena de frío ininterrumpida.
Al ingresar a México y venderse a temperatura ambiente, la fluctuación térmica acelera la descomposición orgánica de la pieza y representa un alto riesgo de infecciones gastrointestinales.
Para concientizar a los consumidores, el representante gremial realizó una demostración práctica para identificar el estado del producto mediante una prueba en agua.
El huevo fresco producido en México se hunde totalmente en el recipiente debido a la ausencia de gases internos, mientras que el huevo importado o descompuesto flota inmediatamente en la superficie por la dilatación de su cámara de aire.
Por ello, la asociación hizo un llamado a la ciudadanía a verificar la procedencia del producto, exigir huevo fresco de la región y proteger la economía familiar.
En el aspecto financiero, la avicultura mantiene una dependencia directa con el tipo de cambio, toda vez que el alimento de las aves representa cerca del 80 % del costo total de producción por kilogramo de huevo, y el 75 % de los insumos (maíz, sorgo y soya) se cotizan en dólares.
A pesar de estas fluctuaciones y de los picos de demanda estacionales por festividades o regreso a clases, el abasto regional se encuentra firme: Tehuacán envía entre cuatro y seis mil cajas de huevo al día hacia Oaxaca, una cadena de valor que sostiene más de 46 mil empleos directos y 230 mil indirectos.
Finalmente, el dirigente aprovechó el encuentro para desmitificar diversos temas de la industria avícola. Descartó de manera categórica el uso de hormonas en las aves, explicando que es inviable tanto genética como económicamente, y atribuyó los altos rendimientos al avance genético y a la nutrición balanceada.
Asimismo, precisó que la gripe aviar afecta únicamente a la población avícola y se combate con vacunación preventiva en zonas clave como Puebla y Jalisco, al aclarar también que no existe diferencia nutricional entre el huevo blanco y el rojo, ya que el color responde únicamente a la raza de la gallina.
