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Ni la llegada de una activista frena los vicios en la Secretaría de las Mujeres de Oaxaca
Sin embargo, la ruptura de Violencia por Ser Mujer confirma que la llegada de una figura social a la titularidad no ha bastado para erradicar las malas prácticas institucionales.
La Secretaría de las Mujeres de Oaxaca incurre nuevamente en las prácticas del pasado. La colectiva Violencia por Ser Mujer anunció la ruptura de su colaboración con la dependencia y acusó a la titular, Rogelia González Luis, de cancelar una jornada acordada para este 7 de agosto en la colonia Volcanes.
La organización asegura que cumplió los requisitos, gestionó el espacio y realizó la convocatoria; sin embargo, días antes recibió la notificación de cancelación bajo el argumento de que la agenda del mes no estaba definida.
La molestia escaló tras confirmar que la jornada sí se llevó a cabo, pero en San Martín Mexicapam.
Para la colectiva, el agravio trasciende el cambio de sede y se centra en la actitud institucional posterior a la labor comunitaria.
Denuncian que la dependencia minimizó su trabajo e incurrió en tratos desiguales hacia las organizaciones de la sociedad civil. Ante esto, confirmaron que no acudirán a más reuniones ni actividades de la Secretaría, al tiempo que exigieron una explicación pública y compromisos por escrito.
El conflicto se suma a años de señalamientos que persiguen a la dependencia en distintas administraciones.
Durante la gestión de Elisa Zepeda Lagunas, organizaciones feministas cuestionaron la atención a víctimas de violencia vicaria; posteriormente, con Anaí Sarmiento Pérez, continuaron las inconformidades sobre los vínculos organizacionales. A estos antecedentes se agregan testimonios de profesionistas y usuarias que refieren episodios de hostigamiento laboral, intimidación, falta de seguimiento y deficiencias en el servicio con la administración anterior.
Aunque se trata de señalamientos por verificar de forma legal, evidencian un problema acumulado que trasciende a una sola funcionaria.
En ese contexto asumió el cargo Rogelia González Luis, respaldada por una trayectoria en el activismo. Precisamente por ello, su gestión enfrenta una exigencia mayor, ya que no basta con conocer las demandas; debía demostrar capacidad para corregir las fallas estructurales.
Sin embargo, la ruptura de Violencia por Ser Mujer confirma que la llegada de una figura social a la titularidad no ha bastado para erradicar las malas prácticas institucionales.
Por lo pronto, la colectiva solicitó la intervención del gobernador Salomón Jara Cruz. El caso exhibe una contradicción de fondo, en una entidad creada para brindar respaldo a las mujeres margina a las organizaciones que realizan esa labor en las agencias y colonias.
