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El fatal desenlace de una Copa Benito Juárez cuestionada por injerencia política y restricciones del edil de Guelatao
La Copa Benito Juárez (CBJ) 2026 fue cancelada de forma definitiva tras un trágico accidente que cobró la vida de cuatro personas
Lo que inició como una de las celebraciones más esperadas por los pueblos de la Sierra Juárez, terminó sumido en la indignación y el luto. La Copa Benito Juárez (CBJ) 2026 fue cancelada de forma definitiva tras un trágico accidente que cobró la vida de cuatro personas, poniendo un punto final catastrófico a una edición que ya caminaba sobre la cuerda floja debido a una serie de imposiciones políticas y actos de censura.
La ruptura del reglamento: Injerencia partidista
Desde el acto inaugural el pasado 6 de marzo, la tensión fue evidente. Álvaro Ismael García, miembro fundador de la CBJ, alzó la voz para denunciar la violación de los estatutos del torneo.
Según el reglamento, la competencia debe mantenerse ajena a órganos oficiales y partidos políticos para preservar su esencia comunitaria.
Sin embargo, la presencia activa de Adelfo Regino, titular del INPI, en el protocolo oficial, fue vista como una afrenta. Las críticas se agudizaron cuando el funcionario federal, en lugar de priorizar la solidaridad con el evento deportivo en sus redes sociales, optó por difundir mensajes políticos del expresidente Andrés Manuel López Obrador sobre Cuba, enviando un mensaje de apoyo moral a la comunidad deportiva con un día de retraso.
“Ningún miembro de la Mesa Directiva está facultado para fomentar el proselitismo partidista… esto conlleva el detrimento de la CBJ”, denunció Ismael García en un comunicado que exigía explicaciones a la directiva por permitir esta “participación activa” de funcionarios.
Censura en las gradas: El “silencio” de Artemio Cortés
Al malestar político se sumó la gestión de Artemio Cortés Hernández, presidente municipal de San Pablo Guelatao. El edil fue blanco de duras críticas por intentar “disciplinar” una fiesta que es, por naturaleza, estrepitosa y vibrante.
Bajo el argumento de eliminar “distractores”, Cortés Hernández prohibió el uso de matracas, tambores y botargas, elementos que han acompañado a las porras de los pueblos Mixe, Zapoteco y Chinanteco por generaciones.
Esta medida se suma a otras restricciones acumuladas, como el cobro por grabaciones de video y el desplazamiento de categorías estelares fuera del centro de la comunidad.
La afición no tardó en reaccionar: “Cada año prohibirán más cosas hasta que desaparezcan las tradiciones que han caracterizado a la CBJ por años”, señalaron usuarios en redes sociales, quienes también denunciaron que estas restricciones no fueron consensuadas con el consejo deportivo.
Tragedia y suspensión definitiva
El destino de la Copa se selló de la forma más dolorosa. Mientras el equipo de San Juan Atepec —favorito para el título— se disputaba el pase a la final contra San Juan Tabaá, ocurrió el accidente que dejó a cuatro familias en la orfandad y el dolor.
Aquel “silencio” que el edil de Guelatao pretendió imponer a través de reglamentos administrativos terminó convirtiéndose en un silencio de duelo regional. La Mesa Directiva confirmó la cancelación total de los juegos restantes, dejando una edición marcada por la sombra de la política, el autoritarismo municipal y, finalmente, la tragedia humana.
