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Usuarios exigen reducción de tarifas ante reordenamiento paulatino de taxis foráneos en el primer cuadro de la ciudad
Diversos ciudadanos reclaman que no hubo una consulta pública previa y exigen que, si los taxis foráneos ya no entrarán al centro, se aplique una reducción tarifaria de al menos 10 pesos para compensar el gasto extra de transbordar.
La Secretaría de Movilidad (Semovi) dio inicio este sábado a la primera fase de la prueba piloto para el reordenamiento del transporte público en el Centro Histórico de la capital oaxaqueña. La medida, que busca mitigar el congestionamiento vial, ha desatado una ola de reacciones encontradas entre la ciudadanía, ya que hay quienes muestran su rechazo y otros que ven con irritación el ajuste.
De acuerdo con las autoridades estatales, el plan de reordenamiento será paulatino y gradual. La decisión se tomó tras identificar que diariamente ingresan al primer cuadro de la ciudad más de tres mil unidades de transporte público provenientes de municipios conurbados.
Según Semovi, estas unidades frecuentemente invaden carriles, ignoran los cruces peatonales y realizan ascensos y descensos en puntos no autorizados, colapsando la movilidad.
El proyecto está estructurado en tres etapas. La primera fase, que arrancó este sábado, consiste en operativos para restringir y delimitar el acceso de taxis foráneos y transporte turístico en calles estratégicas como Bustamante, Mier y Terán, Valerio Trujano y Galeana.
Para ello, se implementarán circuitos de circulación específicos, que permita el ingreso únicamente para viajes especiales.
La segunda fase del proyecto contempla la reubicación definitiva de los sitios en tres terminales periféricas, mientras que la tercera etapa prevé reubicar las urvans federales, crear senderos seguros y coordinar esfuerzos con el municipio para ordenar el comercio informal y las bases.
A pesar de las intenciones de las autoridades, el arranque del operativo ha generado desconcierto e irritación en un amplio sector de la población, principalmente entre los trabajadores que se trasladan diariamente al centro de la ciudad.
Usuarios del transporte foráneo señalaron que la medida los obligará a pagar doble pasaje para poder llegar a sus centros de trabajo, golpeando directamente su economía familiar.
Diversos ciudadanos reclaman que no hubo una consulta pública previa y exigen que, si los taxis foráneos ya no entrarán al centro, se aplique una reducción tarifaria de al menos 10 pesos para compensar el gasto extra de transbordar.
Asimismo, algunos pobladores han expresado que la prioridad del gobierno debería ser la seguridad pública ante el crecimiento de la delincuencia, en lugar de afectar a la clase trabajadora, e incluso no descartan realizar bloqueos para exigir que se respeten sus derechos ciudadanos.
En contraste, otro sector de la población ha celebrado la iniciativa, al argumentar que el Centro Histórico pedía a gritos un reordenamiento vial.
Habitantes de mayor antigüedad recordaron que las concesiones originales establecían que los foráneos solo podían dejar pasaje en sus bases, sin realizar paradas intermedias.
No obstante, incluso quienes apoyan la medida advierten que se requiere diálogo, al proponer paradas autorizadas cada seis cuadras y exigir que Semovi aplique sanciones estrictas para evitar que los taxis excedan el límite de cuatro pasajeros y cobren tarifas exageradas.
