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Desata BinniBus pugna con el transporte federal por control de cuatro rutas clave; lo acusan de servicio “pirata”
Ante la falta de acuerdos institucionales, seis empresas del ramo promovieron juicios de amparo ante juzgados federales para frenar la circulación de los minibuses en tramos federales.
Transportistas federales señalaron a Binni Bus como un servicio “pirata” al acusar que sus unidades han ingresado a cuatro rutas de jurisdicción federal: Huitzo, Telixtlahuaca, San Pablo Huixtepec y Tlacolula, generando, según el sector, competencia irregular y afectaciones a empresas que cuentan con autorizaciones para operar estos recorridos.
Este situación ocurre mientras la Secretaría de Movilidad (Semovi), encabezada por Yessenia Nolasco Ramírez, mantiene el planteamiento de retirar terminales del Centro Histórico, sin que hasta ahora exista un acuerdo con las empresas sobre las condiciones y sitios de reubicación, señaló Francisco Santos, secretario de la Coordinadora General de Transportistas Oaxaqueños.
Agregó que el conflicto se agudiza porque los transportistas aseguran llevar casi un mes esperando que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) cumpla el acuerdo alcanzado el pasado 17 de julio, cuando se comprometió a convocar a las partes a mesas de trabajo y establecer un calendario para revisar la operación de las rutas federales.Hasta ahora, afirman, esa convocatoria no ha llegado.
“El día 17 tuvimos una reunión que se comprometieron a cumplirla enviándonos el calendario de reuniones donde convocaba la SCT México y hasta ahorita, ya estamos casi a un mes y no nos han enviado eso”, acusó Francisco Santos.
Mientras este acuerdo federal permanece pendiente, la Semovi continúa señalando el retiro de las terminales del Centro Histórico y su traslado hacia otros puntos de la ciudad.
Los empresarios cuestionaron que se planteen plazos y posibles ubicaciones sin que exista un consenso sobre las nuevas bases, ni claridad sobre sus condiciones de seguridad, accesibilidad y capacidad.
“No conocemos ningún plan (…) solamente son dichos, ‘váyanse para allá y otros por acá y otros por allá’. Entonces yo creo que pues eso habla de algo muy improvisado”, sostuvo el dirigente transportista.
Los transportistas advierten que una reubicación sin condiciones podría complicar y encarecer los traslados de quienes llegan desde las distintas regiones del estado.
Explican que muchos usuarios tendrían que utilizar más de una unidad para llegar al Centro Histórico o continuar hacia sus destinos, con mayor gasto y pérdida de tiempo. “Los obliga a tomar doble vez las unidades (…) y al final ocasiona pérdidas económicas y pérdidas también porque, al final de cuentas, el tiempo es dinero”.
A esto se suma la preocupación por los visitantes que utilizan el transporte federal para desplazarse hacia la Costa, Mixteca, Istmo y otras regiones.
El líder sostuvo que enviar las terminales a puntos alejados o sin condiciones de seguridad y accesibilidad previamente garantizadas podría representar una dificultad, particularmente para turistas que no conocen la ciudad y tendrían que localizar nuevas bases para continuar sus recorridos.
El sector rechazó además que sus unidades sean consideradas una de las principales causas de saturación vial. Explicaron que los servicios tienen salidas programadas cada media hora o cada hora y que las unidades cuentan con terminales para ascenso y descenso, por lo que, desde su perspectiva, el transporte federal no representa una concentración permanente de vehículos en las calles.
La dimensión económica también forma parte del reclamo. Los transportistas estiman que las organizaciones representadas concentran más de tres mil unidades y generan miles de empleos directos e indirectos.
Una de las empresas afirmó que da trabajo aproximadamente a dos mil personas y que, además, mantiene actividad para talleres y proveedores de refacciones en Oaxaca. “La pérdida de las empresas repercute en todas las personas que dependen de ellas”, señaló Santos.
Pese a los cuestionamientos, los transportistas aseguran que no están en contra del reordenamiento. Su exigencia es que las decisiones se construyan con quienes prestan el servicio y que exista una ubicación que permita mantener la operación sin perjudicar a los usuarios ni generar pérdidas económicas.
“Nosotros no estamos en contra de ese plan, creo que es bueno, pero hay que dialogarlo, hay que ver que no traiga perjuicios a los oaxaqueños, más bien que traiga beneficios”.
En medio de este escenario, seis empresas promovieron amparos ante juzgados federales por la operación del BinniBus en rutas federales.
Sin embargo, los transportistas sostienen que la principal salida sigue siendo institucional y que esperan que la Federación cumpla el compromiso de instalar las mesas de trabajo.
Mientras la SICT mantiene pendiente ese acuerdo, los empresarios ya buscan respaldo de organizaciones de otros estados y trabajan en una estructura nacional del sector.
La exigencia, de acuerdo con Francisco Santos, es que el reordenamiento no se convierta simplemente en el traslado del problema hacia otras zonas de la ciudad, sino en una solución construida con estudios, condiciones de seguridad, viabilidad económica y consenso entre autoridades, transportistas y usuarios.
