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Por omisiones de Juan Carlos García Márquez, vecinos cierran Privada Margarita Tamayo en Santa Lucía del Camino
El presidente de la colonia rechazó la versión que lo responsabiliza de promover el cierre y aseguró que la decisión fue tomada mediante asamblea.
Ante la falta de respuesta de la administración municipal de Juan Carlos García Márquez, vecinos de la Privada Margarita Tamayo, en Santa Lucía del Camino, recurrieron al cierre de la vialidad con una cadena como medida de presión por el caos vehicular que, aseguran, provocó la apertura de una tienda 3B sobre Avenida Ferrocarril.
Los habitantes sostienen que no fue una decisión unilateral de su representante, sino una determinación tomada ante un problema que, afirman, fue advertido previamente a las autoridades.
La inconformidad recae por una calle estrecha donde ya operaban una escuela, una alberca y una bodega, pero que con la llegada del establecimiento comenzó a recibir mayor flujo vehicular.
Los vecinos denuncian que clientes se estacionan en zonas restringidas, obstruyen accesos y dificultan el ingreso y salida de habitantes, mientras las maniobras de carga y descarga agravan la circulación. “Estábamos de 15 a 20 minutos en transitar de esta esquina a la mitad de la calle. Eso es imposible”, señaló el presidente de la colonia Primavera, César Alejandro Ortega Bravo.
Ortega Bravo rechazó la versión que lo responsabiliza de promover el cierre y aseguró que la decisión fue tomada mediante asamblea. También afirmó que, antes de la apertura, solicitó a la administración municipal una reunión para plantear la problemática y conocer los permisos y dictámenes con los que operaría la tienda, pero el acercamiento no se concretó.
Cuestionó además que no se les hayan mostrado documentos de tránsito, Protección Civil, ecología y protección ambiental. “Con que esté toda la documentación en regla, no tiene por qué los vecinos oponerse”, sostuvo.
El representante vecinal también negó las acusaciones de extorsión y de recibir dinero para movilizar a los habitantes, y exigió pruebas a quienes lo señalan.
“No es posible que la ciudadanía y el propio ayuntamiento me esté culpando a mí de la deficiencia de ellos”, afirmó. Los vecinos demandan que el gobierno de García Márquez atienda y regule el problema vial, y explique bajo qué condiciones fue autorizada la tienda, al considerar que la falta de respuesta municipal terminó empujándolos a cerrar su propia calle para ser escuchados.
