Cultura
Tras caída de “El Cromo”, cuatro células se disputan Juchitán con jóvenes de 21 años que iniciaron como “halcones” a los 13
El Fiscal Rodríguez Alamilla enfatizó que la problemática del sicariato precoz refleja un fenómeno social preocupante, donde menores de edad inician a los 13 o 14 años realizando labores de vigilancia o “halconeo” y para los 18 o 19 años ya cuentan con un amplio historial delictivo.
Tras la detención de Iván Sánchez, alias “El Cromo”, presunto líder criminal en la región del Istmo de Tehuantepec, se ha desencadenado una disputa territorial entre al menos cuatro células delictivas por el control de la plaza en Juchitán de Zaragoza, con un saldo inicial de seis homicidios en la zona, informó el Fiscal General del Estado de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla.
En respuesta a la ola de violencia generada entre el pasado 21 y el 26 de octubre, las fuerzas de seguridad estatales y federales ejecutaron 18 cateos en un lapso de tres días, lo que logró la captura de 15 objetivos prioritarios e identificados como generadores de violencia.
Las intervenciones contaron con despliegues tecnológicos de alta precisión y patrullaje aéreo mediante helicóptero, cobertura que también se ha extendido a la región de la Cuenca del Papaloapan.
Durante la presentación del balance operativo, el Fiscal Rodríguez Alamilla encendió las alarmas sobre la creciente y temprana participación de adolescentes en la delincuencia organizada, al señalar que el 70% de los detenidos en los operativos recientes promedian apenas los 21 años de edad.
Entre los capturados destacan dos jóvenes que, a pesar de su corta edad, ocupaban posiciones operativas de alto impacto en la estructura de “El Cromo”.
Uno de ellos es el sujeto apodado “El 22”, de 18 años, identificado como jefe de sicarios, quien contaba con cuatro años de trayectoria en la estructura criminal —ingresó desde los 14 años— y a quien labores de inteligencia y confesiones vinculan directamente con más de 30 homicidios.
Junto a él fue detenido “El Ácido”, de 19 años, subordinado directo de “El 22” en la célula de ejecuciones. Asimismo, se logró la detención en Asunción Ixtaltepec del primo del jefe de plaza de ese municipio, donde la agrupación buscaba expandir su control territorial.
De acuerdo con la información de inteligencia compartida en las mesas de seguridad estatal y federal, la caída de “El Cromo” fragmentó el panorama delictivo en el Istmo, identificándose cuatro grupos principales que actualmente buscan asentarse o expandirse en Juchitán y municipios aledaños.
Entre estas organizaciones se encuentra el grupo de “El Choi”, encabezado por José Luis Serrano de la Rosa; los remanentes de la célula de “El Cromo”, ahora liderados por un sujeto apodado “El Fayo”, “El Español” o “El Fantasma”, respaldado por Vicente de la Cruz, alias “El Gato”; el grupo de “Los Conejos”, una alianza previa integrada por “El Nando” y José Guadalupe Santiago Ortiz; y finalmente la facción de “Los Metros”, con presencia en la zona de Tehuantepec, cuyo líder y hermano han sido capturados en operativos coordinados con el Gobierno Federal en el estado de Hidalgo.
El Fiscal Rodríguez Alamilla enfatizó que la problemática del sicariato precoz refleja un fenómeno social preocupante, donde menores de edad inician a los 13 o 14 años realizando labores de vigilancia o “halconeo” y para los 18 o 19 años ya cuentan con un amplio historial delictivo, asumiendo la violencia como una vía de ascenso social o económico.
Reiteró que si bien a las instituciones de seguridad y procuración de justicia les corresponde la contención y desarticulación de estas células, es indispensable una autocrítica profunda como sociedad e instituciones para ofrecer a las juventudes herramientas de desarrollo distintas que prevengan su cooptación por parte del crimen organizado.

