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Burócratas mantienen toma de oficinas y el Congreso local ante “atropello” salarial
La indignación de la base se ha visto alimentada por las recientes declaraciones del gobernador, quien en un tono irónico sugirió a los inconformes trasladar sus protestas a la Ciudad de México.
La crisis laboral arrecia entre la base trabajadora del gobierno de Oaxaca con la extensión de las manifestaciones a diversas oficinas gubernamentales y a la sede del Congreso local.
Los trabajadores de base, indignados por las retenciones excesivas del ISR que han afectado directamente sus aguinaldos y prestaciones, decidieron paralizar actividades ante la falta de canales de diálogo con la administración de Salomón Jara Cruz.
Durante las movilizaciones, la vocera del gremio Julieta Ramírez denunció que el gobierno estatal incurre en un error al vulnerar el salario de los trabajadores, pretendiendo presentar las prestaciones laborales como “favores” o “regalos” y no como derechos conquistados tras años de lucha sindical.
La mujer arremetió contra la titular de Finanzas y la dirigente sindical Carmen Zárate, a quienes acusó de actuar con opacidad y a espaldas de los trabajadores, permitiendo un golpe financiero que ya afecta a más de 15 mil familias.
La indignación de la base se ha visto alimentada por las recientes declaraciones del gobernador, quien en un tono irónico sugirió a los inconformes trasladar sus protestas a la Ciudad de México.
Para los manifestantes, esta postura no solo refleja una falta de voluntad política, sino una profunda incapacidad para resolver problemas generados por su propia gestión, especialmente tras el antecedente del despido de más de mil trabajadores y el actual riesgo que corre el Fondo de Pensiones.
Ante el silencio de las autoridades y la falta de respuesta a los oficios presentados desde hace más de dos semanas, los burócratas advirtieron que las tomas de oficinas y el cerco al Congreso son solo el inicio de una ruta de movilización permanente.
Bajo la consigna de que los derechos se defienden y no se mendigan, la base trabajadora aseguró que no dará marcha atrás hasta que se detenga el desmantelamiento de sus conquistas laborales y se garantice la integridad de sus salarios.
