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Cierre de farmacias del Bienestar deja sin atención médica a más de 70 mil oaxaqueños
El hecho contrasta con la declaración pública del gobernador Salomón Jara Cruz, quien negó que alguna de estas unidades hubiera sido clausurada.
Al menos siete de las 15 Farmacias del Bienestar que operan en Oaxaca cerraron sus puertas sin previo aviso, dejando sin acceso a medicamentos, consultas médicas y otros servicios básicos de salud a más de 70 mil personas, de acuerdo con testimonios de afiliados y trabajadores del programa.
El hecho contrasta con la declaración pública del gobernador Salomón Jara Cruz, quien negó que alguna de estas unidades hubiera sido clausurada.
Entre las farmacias que dejaron de operar se encuentran las ubicadas en Huajuapan, Miahuatlán, Pochutla, Acatlán, Santa Lucía del Camino, Monte Albán y Lomas de San Jacinto/Santa Rosa.
Las instalaciones ofrecían medicamentos gratuitos o a bajo costo, consulta médica general, estudios de laboratorio, atención dental y servicios de óptica.
La suspensión de actividades generó molestia entre adultos mayores y habitantes de comunidades alejadas, quienes realizaron gastos de transporte para acudir a las farmacias y las encontraron cerradas.
“Muchos venimos desde lejos y nadie nos avisó. Hay personas enfermas que dependen de sus medicamentos”, señaló una afiliada afectada en la región de la Costa.
La secretaria de Bienestar, Vilma Martínez Cortés, argumentó públicamente que los cierres obedecen a una falta de demanda. Sin embargo, usuarios y críticos del programa sostienen que el problema real fue la escasa promoción y difusión de los servicios entre la población objetivo.
El contexto en que ocurren estos cierres agudiza la preocupación. Según cifras recientes, alrededor de un millón 870 mil personas en Oaxaca no cuentan con acceso a servicios de salud, lo que representa aproximadamente el 43.9 por ciento de la población estatal.
Especialistas en políticas públicas señalan que resulta contradictorio cancelar espacios médicos comunitarios cuando casi la mitad de la ciudadanía carece de atención garantizada.
Tras las críticas, la Secretaría de Bienestar informó que implementará mecanismos alternativos como unidades móviles, atención casa por casa y jornadas itinerantes de salud.
No obstante, los beneficiarios consideran estas medidas insuficientes. “Una unidad móvil no puede suplir un lugar fijo donde había médico, laboratorio, dentista y medicamentos todo el tiempo”, expresó otro usuario afectado.
